La iniciativa ciudadana que ha cosechado más votos en la historia de California no afecta directamente a las personas. Se trata de la Proposición 2, una ley de prevención de la crueldad hacia los animales de granja. La propuesta logró el apoyo del 63% de los votantes en un referéndum y dio pie a la ley 1437, aprobada en la Asamblea por 65 votos a favor y nueve en contra y firmada en julio del 2010 nada menos que por el gobernador Arnold Schwarzenegger, el temible Terminator de la gran pantalla. Los defensores de los animales reaccionaron con euforia: "Primero fueron las vacas felices, que producen mejor queso. Y ahora habrá también 19 millones de gallinas felices en California que producirán más y mejores huevos". De hecho, la ley firmada por Schwarzenegger aludía a la seguridad alimentaria, pero exige que todos los huevos vendidos en California a partir del 2015 procedan de gallinas que puedan ponerse de pie, darse cómodamente la vuelta y extender sus alas sin tocar las jaulas. Algunos empresarios avisaron del riesgo de que la producción se trasladase a estados vecinos, como Nevada. En Las Vegas no hay pollos felices.